¿Problemas sexuales en la mujer?

Los problemas sexuales hoy, ¿son los mismos de siempre?.

Hace pocas décadas hablar de sexo era toda una aventura. Más que una aventura era una área prohibida en la que nadie se atrevía a inmiscuirse. Pero se comenzó a tratarlo con absoluta normalidad y aquello que era tabú, ya podía tratarse al menos, en la consulta del médico. Incluso había programas de televisión que se atrevieron a dar el paso, tratando el tema con total naturalidad.

Tanto para la mujer como para el hombre, la satisfacción sexual era absolutamente incompatible con el acto sexual. Las relaciones sexuales estaban encadenadas a una enorme y pesada piedra que sumía a muchos en la infelicidad. Esa piedra llevaba grabada la palabra culpabilidad a fuego lento. Si la relación era satisfactoria, el sentimiento de culpabilidad se disparaba como un resorte una vez pasado el momento cúlmen. Si la relación no era satisfactoria, también se generaba un halo de culpa por no saber hacerlo.  Esto es, tanto si la relación era satisfactoria como si no, no había paz.

El sexo es parte de la naturaleza del ser humano

Poco a poco, el sexo se ha ido transformando y ha pasado de ser tabú para convertirse en parte de la naturaleza del ser humano. Aunque aún quedan y seguirán quedando resquicios de un acto prohibido.

Hablar en la consulta sobre problemas sexuales aún sigue siendo una caja blindada, con cerraduras bañadas de vergüenza o pudor. Pero, Yo me pregunto: Cuando hay problemas de estómago, que hace que nuestras digestiones sean dolorosas, vamos al especialista digestivo para contarles los síntomas y comenzar con un tratamiento. ¿Por qué no pedimos ayuda o cuesta tanto hacerlo, cuando las relaciones sexuales son dolorosas, por ejemplo?

Las causas hay que atreverse a verbalizarlas

Los problemas sexuales pueden tener diversas causas, tanto fisiológicas como psicológicas. Hay que conocerlas para poder solucionarlas, y por tanto hay que perder el miedo a hablar de estos problemas con el profesional adecuado.

Muchas de las ocasiones, circunstancias como la menopausia, la lactancia, la administración de medicación hormonal o trastornos nerviosos influyen de manera extraordinaria convirtiendo las relaciones en un problema psicológico que llega a afectar a la autoestima,. De tal forma que llega a sumir a la persona en una profunda tristeza o generar un miedo atroz a conocer o relacionarse con otras personas y sobre todo a tener relaciones sexuales. A veces algo tan normal como la menopausia o la lactancia, conlleva un gran problema como la sequedad vaginal, un síntoma que tiene fácil solución y si no se detecta o no se identifica, puede llegar a hacer la vida sexual un completo calvario.

Los problemas más frecuentes

La dificultad para lograr la excitación, o la disminución de la libido, la falta de orgasmo o las relaciones sexuales dolorosas, suelen ser los problemas más comunes, y muy frecuentes.

Es importante la comunicación, además de exponer el problema abiertamente al profesional. El poder tener la confianza de exponer las dificultades a la pareja es el primer paso para comenzar a resolver el problema.

La preocupación excesiva y las dudas sobre las relaciones sexuales ya sean por miedo a no hacerlo bien, o por falta de información, inseguridad o problemas psicológicos, pueden generar un nivel de ansiedad provocando otros problemas añadidos que dificultarán  la relación sexual normal.

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